Saludos de La Familia de Quito al Movimiento Internacional
Quito. 18 de Junio de 2005
Queridos
miembros del Movimiento de Schoenstatt y peregrinos a nuestros Santuarios.
Con alegría la Familia
de Quito y Ecuador ha recibido un Santuario de Ciudad, ubicado en las faldas del volcán Pichincha y con una situación verdaderamente
envidiable en la ciudad de Quito.
La
construcción de este Santuario ha sido posible porque La Mater lo quiso, así lo demuestran los acontecimientos vividos a lo
largo de los últimos años.
Hace
algunos años, matrimonios inquietos por la desigualdad social de nuestro país quisieron comprometerse con un sector pobre
y soñaron construir una escuela en la que los pobres puedan tener una educación digna y que les de la posibilidad de un futuro
mejor. Se creo la Fundación José Kentenich, y la Providencia fue enviando signos
de su aceptación, el municipio de Quito dono un terreno luego de que las esperanzas
de la Fundación de desaparezcan, luego se compró un terreno aledaño, y empezaron a llegar los chicos para la escuela. A cada necesidad, siempre surgían manos solidarias que con su oración y sobre todo
con su aporte económico permitieron que se construya una escuela digna, el ideal de los miembros de la “fundación José
Kentenich” ha sido: “construyamos una escuela en la que nosotros pudiésemos educar a nuestros hijos..”. La fundación José Kentenich ha sido un regalo para nuestro movimiento en Ecuador,
hombres y mujeres de ahí están cautivando a muchos con su alegría, servicio y fe en un futuro mejor a base de un trabajo en
conjunto y continuo. Es una muestra de la plasmación del espíritu de nuestro
fundador, de que la Familia sea un Movimiento APOSTOLICO.
El
nuevo Santuario de Ciudad se esta convirtiendo en signo del Movimiento: aquí se tiene
la escuela de los niños pobres que es un signo eficiente de labor apostólica y la Capillita de María donde lo espiritual transforme
a los hombres...
Desde
la Primera piedra en Diciembre pasado, la familia de Quito ha ido solidificando su compromiso de responsabilidad frente a
este nuevo reto: ahora con este Santuario, la expectativa ha crecido mucho, es indispensable un trabajo visionario, y una
pastoral que acoja y acompañe a los peregrinos que estan llegando.
El
Padre Ricardo junto a los miembros de la fundación han sido los que han llevado a la Familia a dar un paso de confianza en
Dios, juntos han sabido encausar todos los aportes necesarios para esta Obra. El
P. Rodrigo ha sabido trabajar junto a la Familia y ha hecho de este Santuario suyo, y así lo creen los schoenstattianos de
Ecuador.
En
cuanto a la comunidad de los Padres de Schoenstatt, se ha tenido el respaldo concreto de la dirección y la presencia del P.
Mariano nos hace sentir muy cercanos a los padres de la comunidad. En la Misa
de bendición nuestra comunidad estuvo representada por el P. Sydney que viajo de Bogotá para participar de esta fiesta, de
Chile llegaron el P. José Luis (que trabaja en Antofagasta) y el P. Mariano. De
Guayaquil estuvieron el P. Eduardo, P. Humberto y José Tomás Pérez (que con su aporte realzó el coro y el ambiente, dice que
se quiere quedar en Ecuador, no sabe todavía si en Guayaquil o en Quito...) .
El
Obispo de Quito, estuvo muy simpático, su predica fue centró en María y el aporte
de Schoenstatt a la comunidad, dijo “que no solo querían los schoenstattianos educar a chicos, sino que los querían
llevar a su Madre, y que por eso construyen este Santuario... y que es compromiso para muchos y signo de responsabilidad frente
a la Iglesia, dijo también que el P. José Kentenich, enseñó a sus hijos a amar
a María y que éstos lo han aprendido muy bien y que por eso estan creciendo y enseñando a otros a amar a María.
La
entrada del cuadro de María al Santuario fue emocionante, dos hermanas de María que trabajan en Quito (Hermanas Monserrat
y Leticia), llevaron a la Mater a su lugar definitivo, no sin antes tener una corte de honor compuesta por pequeñas apóstoles
de María (que igual a Ella quieren llevar a Cristo a la comunidad), por miembros de la Fundación (simbolizando la instrumentalidad
de los hombres cuando estan atentos a la voluntad divina) , por Ernesto Ribadeneira y María Fernanda Valdivieso (dos personas
que con su vida nos han dado ejemplo) y finalmente el cuadro fue colocado en el altar por dos chicos de la juventud masculina
(Ignacio Cordero y Jorge Salgado) significando la audacia y la vida nueva que quiere tener este Santuario, el recorrido fue
por una camino lleno de pétalos de rosas, es decir como se merece nuestra Madre, las campanas no dejaron de repicar, ya el
Santuario tenía la Dueña, y Ella está invitando a sus hijos...
El
encuentro con muchos peregrinos de Chile, Colombia, y de distintos lugares de Ecuador fue muy hermoso, la familia de Ecuador
va creciendo y si nos dejamos conducir por el espíritu de Cristo seremos un aporte verdadero para nuestra Iglesia...
Todos
los domingos vamos a tener la Eucaristía, desde ahí Cristo va a glorificarse, y estamos seguros que van a llegar muchos peregrinos
en busca de “algo”, la tarea esta puesta, ellos deben encontrar el lugar que nuestro Padre fundador soñó, un lugar
donde se “anuncie el amor a la Santísima Trinidad”.